Detrás de un triunfador hay una historia de fracasos que le ayudaron a triunfar.

La vida continúa y día a día aprenderemos más , pero lo que vivimos ayer no se nos borra ,somos el resultado del ayer , algunos tips y diferencias entre un triunfador y un perdedor !

Cuando un triunfador comete un error, dice: “Me Equivoqué”, y aprende la lección.

Cuando un perdedor comete un error, dice: “No fue culpa mía” y responsabiliza a los otros.

Un triunfador sabe que la adversidad es el mejor de los maestros. Un perdedor se siente víctima durante las adversidades.

Un triunfador sabe que el resultado de las cosas depende de sí mismo.

Un perdedor cree que existe la mala suerte.

Un triunfador trabaja mucho y dedica más tiempo para sí mismo.Un perdedor está siempre “muy ocupado” y no tiene tiempo ni siquiera para los suyos.

Un triunfador enfrenta los desafíos uno a uno. Un perdedor rodea los desafíos y no se atreve a intentar.

Un triunfador se compromete, da su palabra y la cumple. Un perdedor hace promesas, no se pone “manos a la obra” y cuando falla sólo se sabe justificar.

Un triunfador dice: “Soy bueno, pero puedo mejorar”.Un perdedor dice: “No soy tan malo como otros”.

Un triunfador escucha, comprende y responde. Un perdedor no espera que llegue su momento de hablar.

Un triunfador respeta a aquellos que saben más y Se preocupa en aprender algo de ellos. Un perdedor se resiste a todos los que saben más y Sólo se fija en sus defectos.

Un triunfador se siente responsable por algo más que Por su propio trabajo.

Un perdedor no se compromete y siempre dice: “Hago mi trabajo y ya es bastante”.

Un triunfador dice: “Debe haber una forma mejor de hacerlo. . .”.

Un perdedor dice: “Esta es la forma en que siempre lo hemos hecho. No hay otra…”.

Un triunfador es PARTE DE LA SOLUCIÓN. Un perdedor es PARTE DEL PROBLEMA.

Un triunfador consigue “ver el bosque en su totalidad”. Un perdedor se fija sólo “en el árbol que le toca plantar”.

Tú eres un Triunfador,…

Recuerdas la historia de Pablo , ?

Pablo aprendió que el secreto para ser un triunfador es mantener la perspectiva de Dios en los altibajos de la vida, y conectarse con su poder. El apóstol estaba firmemente convencido de que tener a la persona del Espíritu Santo viviendo en él, significaba que el poder de Dios estaba disponible para él.

Nosotros, también, podemos aprender a estar en paz mientras las tormentas de la vida rujan a nuestro alrededor. El primer paso es creer que el poder de Dios está dentro de nosotros por la presencia de su Espíritu. Luego, aceptar que la prioridad de Dios para nosotros es transformarnos a la imagen de Cristo. También es importante buscar con diligencia mantener la perspectiva del Señor Jesús en las pruebas (Jn 16.33). Hasta que arreglemos estos asuntos de fe, el verdadero contentamiento nos evadirá.

Después de aceptar estas verdades, podemos aprender a usar el poder divino del Cristo resucitado. La clave está en someter nuestra voluntad a la de Él. Por tanto, en vez de reaccionar a la vida basándonos en nuestras debilidades y deseos, responderemos basándonos en la voluntad de Dios, y en el hecho de que pertenecemos a Cristo. Podremos entregarnos conscientemente al Señor y a su plan para nuestra vida. Rendir el control al Espíritu Santo permite que se haga la voluntad de Dios, y nos capacita para aceptarla. Cuando podamos decir: “Señor, todo lo que tú decidas estará bien para mí”, experimentaremos la paz interior que nos ha sido prometida. (Vea Jn 14.27).

La perspectiva divina, la entrega y la fe firme en el Señor son los ingredientes de una vida victoriosa. Ahora usted también conoce el secreto.

 

tengo varias historias por contar , allí cuento innumerables fracasos, pero siempre con la convicción que todo saldrá  bien , No estaba solo , Dios siempre a mi lado .salimos victoriosos , la importancia de creer en ti , y la Fe puesta en Dios. “ Todo lo puedo en Cristo que me fortalece “.

Estamos  escribiendo el libro , “ Salvando Vidas , Guardando Almas “.

alli se contarán varias historias y como salimos de allí, no es ficción , si yo pude , tú puedes!

 

Andres Jiménez